jueves, 8 de julio de 2010

Madre de la odontóloga Keily Carbonó exige justicia por su hija

Madre de la odontóloga Keily Carbonó exige justicia por su hija


La Verdad - Reimy Chávez - Maracaibo - 08/07/2010 00:01 08
Gran desesperación y dolor embarga a la familia Carbonó Sierra, al transcurrir una semana del asesinato de Keily Yamira, aparentemente a manos de su pareja sentimental. Ayer la joven adontóloga y abogada celebraría su cumpleaños número 25.

En la sala de la casa, los padres de la joven, Alfonso e Inirida, junto a sus otros hijos: Marco, Paola, Alexandra y Margareth, recordaron momentos de la vida de Keily y a una sola voz pidieron justicia.

Un pequeño santuario iluminado por velas mantiene vivo el recuerdo de la joven en el hogar, sobre la mesa de la sala de estar un libro titulado La pérdida de un ser querido, consuelo y esperanza, evidencia la necesidad de esta familia de encontrar una respuesta para el horror que están viviendo.

Luego del sicariato donde falleció la muchacha, cuyo autor intelectual se presume es quien era su novio, el comerciante José Miguel Coletta, los Carbonó temen que el dinero pueda interferir en la administración de justicia. "No podemos permitir que el poder económico prevalezca por encima de la justicia", sentenció Paola, quien con aplomo tomó la representación de su familia y se calificó como la confidente de su hermana.

Noviazgo público

Negaron que la relación entre Keily y su novio, a quien se refieren como "ese señor", fuese una relación escondida. Con foto en mano, la madre de la víctima aclaró que "ellos eran novios"; comentó que durante los ocho meses de noviazgo él no sólo se preocupó por ganarse el amor de mi hermana, sino que se hizo parte de esta familia", precisó Paola.

Comentaron que Keily y Coletta se conocieron en un concesionario de General Motors, donde ella trabajaba. La empresa del comerciante fue la encargada de construir el local. "Él la cortejó hasta lograr que ella se enamorara".

Admiten que sabían que el hombre que ahora está en el retén de El Marite es casado, pero que él siempre les dijo que estaba separado de su esposa y que el divorcio estaba en proceso. Nunca la ocultó y tenía vida pública con ella. "Yo me quería casar con su hija", era lo que me decía en la morgue de la clínica, recordó la desconsolada madre.

Al día siguiente de la noche en la que mataron a Carbonó en la Circunvalación 2, cuando iba camino a su casa en Cumbres de Maracaibo, ella viajaría a Caracas a recibir entrenamiento durante un mes por el nuevo empleo que había conseguido en una empresa de consumo masivo.

Preocupación familiar

Luego de visitar la tumba de Keily ayer en el cementerio La Chinita, su familia decidió conversar con los medios de comunicación y hacer un llamado incluso al Presidente de la República. "Hemos escuchado de todo, que van a sacar el caso del Zulia, que van a trasladarlo para una cárcel de otro estado o que lo van a declarar enfermo mental para poner las cosas a su favor".

Margareth comentó que una vez que la Policía científica lo señaló como sospechoso, a ellos se les abrieron los ojos. "Comenzamos a entender algunas cosas, como por ejemplo su actuación exagerada en la morgue de la clínica, donde comenzó a golpear puertas". A la madre de Keily, a quien cariñosamente Coletta llamaba "Muñe", éste le hizo una importante promesa: "Yo te voy a traer las cabezas de quienes mataron a Keily".

Piensan que lo que en algún momento eran hechos aislados, hoy podrían ser muestras de atentados anticipados en contra de quien también era abogada.

Hace tres meses un grupo de amigas esperaba a Keily en el frente de la casa para ir al cine, al salir la joven vio dos sujetos que corrían hacia ella, logró cerrar la puerta y le gritó a sus amigas que arrancaran a toda velocidad. Uno de los sujetos introdujo un arma de fuego por la reja y amenazó con dispararle, pero afortunadamente ella logró esconderse rápido. Una frase luego de ese episodio describiría la fuerte personalidad de la muchacha: "No estoy triste por lo que pasó, estoy contenta por lo que dejó de pasar".

Hombre de dos caras

Tras el asesinato de la odontóloga, la familia Carbonó descubrió al verdadero José Miguel Coletta, quien fue detenido por la Policía científica después de entrevistarlo y confesar su delito, pese a que horas antes juró venganza por el hecho. Posteriormente delató a los sicarios, ayudó a detener a uno de ellos y a su abogado, quien fue el intermediario con los asesinos.

Los funcionarios que investigan el caso informaron que el propio Coletta reveló que había ordenado la muerte de Keily porque amenazó con contarle a su esposa sobre la relación amorosa.

1 comentario:

  1. entonces.. era un noviazgo publico.. pero ella le amenazo con contarle a la esposa? independentiemente de los tristes hechos. y los daños colaterales como pudieran ser los hijos del Acusado (si es que tiene).. aca hay dos partes culpables .. el tipo por montar cachos y darselas de buenote y la chica por enredarse con un hombre casado y estar metida en medio de un matrimonio y sabiendolo. Por supuesto NADA de esto debio llevar al extremo de asesinar, pero al tipo entonces le falto Bols para afrontar ante su esposa su relacion extramarital y cobardemente se quiso quitar a la "amenaza" de encima.. Esto sirve de moraleja para muchos! no todo lo que brilla es oro

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